¿Prohibir o educar? Dispositivos móviles en las aulas.

 

7 Principios para un marco de actuación

  1. No existen resultados científicos concluyentes sobre la necesidad de incluirlos o rechazarlos en las aulas. El contexto (centro, aula, comunidad autónoma, barrio, distrito, alumnado como grupo y como individuos), los objetivos, la metodología, la política y dirección del centro, la formación del profesorado, indican que cada práctica es un caso para analizar particularmente. No obstante, existen muchos más argumentos que potencian la pertinencia de su incorporación en el aula, que los que la niegan.
  2. Entre los argumentos de quienes rechazan su uso y abogan por la prohibición de los mismos se manifiesta que facilitan la distracción de los estudiantes, teniendo como consecuencia una menor atención en clase. Que desciende la participación activa pues están más centrados en su dispositivo que en el contenido curricular. Que ocasiona problemas de conducta, pues algunos lo utilizan para prácticas indebidas. Que no todos disponen de dispositivos de alta calidad y conexión estable en casa. Que su uso indebido ocasiona problemas en su salud, tanto físicos como psicológicos, y de rendimiento escolar.
  3. Entre los argumentos de quienes defienden y justifican el uso de los dispositivos en las aulas, destacamos: Que facilitan el acceso a recursos educativos en línea como diferentes apps, libros en línea, canales de vídeo, sitios web interactivos. Que los recursos en línea pueden adaptarse con facilidad a las necesidades individuales y proporcionar experiencias personalizadas de aprendizaje. Que facilitan la colaboración entre estudiantes y profesores, para proyectos grupales, discusiones en línea, intercambio instantáneo de resultados. Que las aplicaciones suelen ser interactivas, lo que puede aumentar el compromiso de los estudiantes, así como su motivación. Que el aprendizaje ubicuo ofrece flexibilidad, en particular para aquellos que no pueden seguir los horarios reglados. Que la práctica con estos dispositivos puede promover las competencias digitales y desarrollar habilidades tecnológicas. Recordemos que el desarrollo de la Competencia Digital está legislado desde el año 2006 (LOE), que es una de las 8 competencias clave del Currículo. “La Competencia Digital implica el uso seguro, saludable, sostenible, crítico y responsable de las tecnologías digitales para el aprendizaje, para el trabajo y para la participación en la sociedad, así como la interacción con estas”.
  4. Si contemplamos la inclusión de los dispositivos móviles en la enseñanza y aprendizaje desde el modelo ya asentado de las TRIC (Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación), este entorno tecnológico puede facilitar y optimizar procesos de coaprendizaje individual, significativo, colaborativo, responsable y saludable. La R que se incluye en la sigla TRIC subraya la relevancia de las relaciones que se producen en este entorno de aprendizaje, priorizando el factor humano (docente y estudiante), colocando la tecnología como mediadora que facilita y no entorpece ni sustituye lo que ya se puede hacer sin tecnología, de este modo dimensiona la comunicación. “El Factor Relacional cuestiona el despotismo imperante de la tecnología y sus tecnoutopías. La conectividad permite y facilita la interacción, de otro modo solo es hiperconexión, exceso de exposición y uso, o consumo conectado individualizado” (Gabelas-Barroso y Marta-Lazo, 2020)
  5. Si entendemos que los dispositivos móviles no solo son herramientas tecnológicas, sino que nos encontramos en un entorno diferente, se puede plantear un diseño de implementación más eficiente. Las TRIC implican una triple formulación. La tecnología como objeto de estudio y reflexión, es necesario analizar y comprender el alcance, naturaleza y sentido, queda incluida la inteligencia artificial, particularmente en su naturaleza generativa. La tecnología como herramienta o instrumento, que permite desarrollar diferentes competencias no solo digitales, también psicosociales. En tercer lugar, la tecnología como canal y espacio de expresión y comunicación, recuperando la figura de EMIREC (emisor-receptor), que estableció Jean Cloutier. Todo usuario, todo estudiante es emisor y receptor, crítico y creativo. Esta doble dimensión del estudiante como receptor y productor sintetiza el modelo educomunicativo de la enseñanza.
  6. Creemos en la educación, no en la prohibición. La educación en y con los dispositivos móviles comienza en la familia, de la que debe emanar tres actitudes. Una primera es decidir cuándo los padres compran el primer móvil a sus hijos. Es una decisión vital porque tendrá consecuencias muy importantes en la educación y salud de sus hijos. Con el móvil en el bolsillo entra el mundo en su bolsillo, para lo bueno y lo malo. En segundo lugar, nos complace utilizar la analogía del parque. Del mismo modo que cuando son muy pequeños salimos con ellos al parque, muchas veces cogidos de la mano, y conforme crecen vamos señalizando hasta dónde pueden llegar, advirtiéndoles de los peligros en los columpios, con las carreteras y posibles peligros, y conforme crecen el espacio se va ampliando, haciendo innecesarias nuestras advertencias, para después permitir que vayan ellos solos, del mismo necesitan esa compañía y pautado de los padres. Y en tercer lugar, derivado de lo anterior, se precisa una dieta digital. Como padres y madres sabemos perfectamente lo que conviene que coman, cuándo y qué cantidades. Con los dispositivos móviles está en juego mucho más que la nutrición de nuestros hijos, la calidad y cantidad de los contenidos que interaccionen en sus pantallas, modelan su mente, cuerpo y espíritu.
  7. Prohibición o educación es un debate necesario, en la medida en que mueve a la acción, y no se convierte en un bucle sin dirección ni sentido. Este debate es una oportunidad para que cada centro educativo, desde su propia autonomía, regule si así lo considera, estos dispositivos. Planifique, si así lo considera, su uso. Política educativa del centro, dirección, claustro, tutorías, orientadores, familias y estudiantes son parte activa para tomar la mejor decisión.

José Antonio Gabelas-Barroso  y Carmen Marta-Lazo

Referencias

La era TRIC: Factor R-elacional y Educomunicación (2020). José Antonio Gabelas-Barroso y Carmen Marta-Lazo. Ediciones Egregius.

Mobile Phones in the Classroom: Examining the Effects of Texting, Twitter, and Message Content on Student Learning (2018). Jeffrey h. Kuznekoff y Scott Titsworth.

El estudio analiza cómo el uso de los teléfonos móviles durante las clases, especialmente para enviar mensajes de texto y utilizar redes sociales, en relación con el rendimiento académico.

I need my smartphone: A hierarchical model of personality and cell-phone addiction. (2015). James A. Roberts, Chris Pullig y Chris Manolis

El estudio sugiere que el uso excesivo puede estar asociado al bajo rendimiento académico.

Mobile Phones in the Classroom: Examining the Effects of Texting,and Message Content on Student Learning (2015).Arnold Glass y Megxue Kang.

El estudio examina cómo el uso de teléfonos móviles durante las clases puede afectar negativamente la retención y comprensión de información.

Mobile Learning in Higher Education: A Glance at the Students Attitudes (2017)Ana Amèlia Carvalho.

El estudio analiza la actitud de los estudiantes con el aprendizaje móvil en la educación superior. Señala percepciones positivas en accesibilidad y flexibilidad.

Mobile Learning and Student Retention. (2007).Bharat Inder Fozdar y Lalita S. Kumar.

Examina la relación entre aprendizaje móvil y retención académica, sugiriendo su impacto positivo en este aspecto.

Effectiveness of Mobile Learning in Distance Education: A Meta-Analysis. (2007)M.I. Yousuf

Este metaanálisis estudia la efectividad del aprendizaje móvil en la educación a distancia, mostrando resultados positivos en su rendimiento académico.

Ng, W. (2012). Can we teach digital natives digital literacy? Computers & Education, 59, 1065-1078. doi: 10.1016/j.compedu.2012.04.016.

Steinar-Thorvaldsen, S., Egeberg, G., Pettersen, G. O., y Vavik, L. (2011). Digital dysfunctions in primary school: A pilot study. Computers & Education, 56, 312-319. doi: 10.1016/j.compedu.2010.07.008.

Yan Li, Y., y Ranieri, M. (2010). Are ‘digital natives’ really digitally competent? A study on Chinese teenagers. British Journal of Educational Technology, 41 (6), 1029-1042. doi: 10.1111/j.1467- 8535.2009.01053.x.

Estudios que subrayan la mejora de las competencias digitales de los adolescentes.

 

José Antonio Gabelas
José Antonio Gabelas-Barroso. Profesor titular de la Universidad de Zaragoza. Creador del Factor Relacional y las TRIC (Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación).

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