Princesa y zombi en Disney

Disney ha brindado muchas historias a lo largo de estos 70 años de cine. Sus 12 princesas traen bien embaladas un imaginario colectivo de varias generaciones. En este post fuimos de la mano de @carmenCantillo y su  tesis doctoral . El planteamiento, enfoque y análisis de contenidos de nuestras entrañables princesas muestra diferentes intenciones.

“La asimetría mujer-hombre se sustenta en un sistema patriarcal basado en el consentimiento; por tanto, para atacarlo hay que visibilizar las fórmulas de coerción y dominación más obvias y también las más sutiles basadas en el imaginario creado alrededor del amor romántico y del ideal de mujer”

Diseccionado por el comentario de Giroux “los sueños que Disney ofrece a los niños no son inocentes y debe escudriñarse el contenido de las promesas que encierran, los valores que proporcionan y las formas de identificación que ofrecen”.

Nos hemos topado con ciertas princesas que no han sido tales desde el inicio de la historia (por ejemplo, Tiana, Cenicienta, Bella), Mulán, no tiene familia real, ni se casa con alguien que pertenezca a alguna, y a lo largo de la historia vemos cómo es capaz de hacer grandes cosas, como salvar a su padre e ir a la guerra.

Hablando de Disney, y de mujeres coraje, ¿alguien ha pensado en la historia de Lilo y Stitch? Una familia muy feliz, compuesta por un padre, una madre y dos hijas (una niña, Lilo, y una adolescente, Nani). Un accidente de coche se lleva las vidas de los padres de las chicas, dejando solas a ambas. Nani debe enfrentarse a la difícil tarea de ser la tutora de su hermana.

El asistente social amenaza con llevarse a Lilo si no hay una estabilidad en el hogar, dejando, de ser así, a Nani sola y con el sentimiento de fracaso y culpa por no haber sabido mantener lo poco que quedaba de su familia, unido. Aquí es donde entra en juego Stitch, quien al principio acarrea muchos más problemas en la casa e incluso es la causa de que Nani no pueda mantener un trabajo, sin embargo, por circunstancias que se dan en la película, todo se soluciona y las vidas de las niñas dan un giro inesperado, para mejor.

Poco se habla de la popularidad de Lilo y Stitch. Disney se centra en promocionar la historia con la imagen díscola y traviesa, surgida por las trastadas que hace el alienígena Stitch, dejando a un lado las profundas enseñanzas morales que plasman la película (la fuerza de la familia, el amor, el desinterés, la lucha constante…), olvidando que Nani es el motor al que nunca le falla la perseverancia, incluso en los momentos críticos. La adolescente tiene doble mérito precisamente por su joven edad; debe sacrificar su juventud y madurar repentinamente para sacar adelante a su hermana pequeña.

Cuando estrenaron Frozen, la película fue apodada como La primera película Disney que mostraba el amor entre hermanas, algo completamente falso, ya que Lilo y Stitch no sólo expone una serie de desdichas sorteadas por la unión de dos hermanas, sino que nos regala una visión más dura y real de lo que puede proporcionar cualquier film.

Como indica @carmencantillo, “así como el ratón Martimer se convirtió en Mickey Mouse, para seguir siendo el mismo (todo cambia, todo queda), también la metamorfosis de princelandia en Disney, permanece con sus valores”.

Y así nos encontramos tres etapas en esta metaforfosis, que traen un nuevo estilo, las princesas (no de Disney necesariamente pero tan populares que socialmente han sido aceptadas como tal) góticas, oscuras y monstruosas.

La marca Monster High ha convertido ese estilo oscuro y mortuorio en algo aceptado e incluso fashion, obligando al mercado a realizar así nuevas secuelas que enlazan la historia original de Disney con leyendas que traen así las hijas o nietas o mundos paralelos con una Ariel gótica, una Cenicienta punk o una Mulán zombie.

 

Estas Navidades no sólo volverán a obviarse los valores más importantes como la fuerza que puede tener una familia rota como la de Lilo si se une, o los resultados que podemos obtener si seguimos perseverantes como Nani, implacable pese a todos los obstáculos y crudos momentos que le afligen. También se verá el toque oscuro y no-muerto de las princesas zombies.

Pero exactamente, ¿qué hay de bonito en ver a un cadáver maquillado con un traje roto y tristemente coloreado? ¿Acaso es por la influencia de las películas de Tim Burton? ¿O es que el mercado no sabe cómo exprimir el ideario Disney?

A los oídos de esta gran industria han llegado las innumerables quejas referentes a su ideología sexista, machista o retrógrada, ¿quizá con el hecho de clonar zombis las princesas dan a entender que se han modernizado y así se ha producido un cambio evolutivo? ¿O tal vez pretenden distraer a la sociedad de lo que realmente esconde esta industria?

Alba Lobera

Artículo anterior
Artículo siguiente
José Antonio Gabelas
José Antonio Gabelas
José Antonio Gabelas-Barroso. Profesor titular de la Universidad de Zaragoza. Creador del Factor Relacional y las TRIC (Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación).

ARTÍCULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ARTÍCULOS RELACIONADOS