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Narcisismo entre redes

“Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos”. Pessoa

“Algunos tienen desgracias; otros, obsesiones. ¿Quienes son más dignos de lástima?” Ciorán

“Solo aquello que se ha ido es lo que nos pertenece” J.L. Borges.

El narciso nace, el narcisismo se hace.  Según el siguiente test que propone la Asociación American de Psiquiatría, si tiene más de 5 de estos rasgos, es propenso a este desorden.

  • Se  da a si mismo una gran importancia.
  • Está preocupado por fantasías de éxito ilimitado.
  • Se cree  “especial” y único y y que debería asociarse con otras personas de alto estatus.
  • Requiere excesiva admiración.
  • Tiene una gran conciencia de sus derechos.
  • En las relaciones interpersonales busca su único beneficio.
  • Carece de empatía.
  • Cree que otros le tienen envidia.
  • Muestra comportamientos o actitudes arrogantes.
  • Se siente superior a la mayoría.

Estamos en el anfiteatro donde el mundo representa su reality show, donde los concursantes celebran sin interrupción el ritual del status y la apariencia, en la medida en que suben un escalón, los demás siempre están más abajo. Para el psicólogo G.D. Castelli existen dos tipos de narcisistas, los positivos -con una dosis de autoestima fuerte y consolidada- y los negativos, “personas que están enamoradas de sí mismas, de su imagen”. Con escasa empatía y vínculos colectivos.

No es un comportamiento individual, ni aislado, se extiende por lo ancho de la geografía. La profesora J.M. Twenge de la Universidad de San Diego y W.K.Campbell de la Universidad de Georgia, publicaron su investigación, The Narcissism Epidemic: Living in ghe Ages of Entitlement, traducido como “La epidemia de narcisismo, vivir en la era de la titularidad”. Los investigadores afirman que desde la década de los 80 hasta nuestros días el comportamiento narcisista está aumentando en nuestra sociedad al mismo ritmo que lo hace la obesidad.

Los expertos alertan del aumento de estos comportamientos con rasgos ególatras, en parte debidos al  cambio de valores generacionales. Las primeras páginas de su libro están pobladas por “ricos falsos” (hipotecados y endeudados), “falsos atletas” ( dopados hasta las cejas), “celebridades falsas” ( asiduos del reatiy show), “falsa belleza” ( consumidores de cosméticos y producto de quirófanos). Para llegar a esta conclusión, los investigadores elaboraron un estudio con 37.000 estudiantes universitarios que respondieron a 80 cuestiones en las que se les pedía que seleccionaran aquellas afirmaciones que describiesen mejor su personalidad, la mitad correspondían a una personalidad narcisista, la otra mitad no.

Jean-Charles Bouchoux ha vendido más de 250.000 ejemplares de “Los perversos narcisistas”, editado en Francia y traducido al español. El autor asocia el perfil del narcisista con el acosador. El tú no vales, porque yo soy mejor, no solo devalúa al otro, también lo discrimina. En este círculo perverso aparece el cisne negro . Estalla la línea que separa al agresor del agredido, el narcisista marca su territorio, concentra su ira contra la víctima. No olvidemos que el acosador es peligroso solo si los demás lo permiten. Lo que él propone, los demás (espectadores, testigos, colaboradores) disponen. En ‘Los egos se inflan con el tiempo’, elaborado en Estados Unidos a partir del análisis de 85 estudios realizados entre 1982 y 2006 con 16.500 alumnos universitarios, se revela que casi dos tercios de los jóvenes actuales son más narcisistas que los de generaciones anteriores.

A pesar de estos estudios, el narcisismo no es reciente. Una mirada a la historia  relativiza ciertas posiciones catastrofistas. Como indicamos en redes y narcisos en el espejo virtual, el narcisismo es muy antiguo, como lo es la humanidad. El narcisista necesita satisfacer su vanidad, ser admirado en sus propios atributos físicos e intelectuales.  La inquietante novedad es que la irrupción de  las redes sociales, facilitan, fomentan y amplifican estos egos.  Algunos estudios revelan  que  «es la primera prueba de la relación directa entre las amistades en Facebook y los elementos más tóxicos de los desórdenes narcisistas de personalidad». Cada vez más propensos a aceptar solicitudes de amistad de desconocidos y a buscar la aprobación social, pero no a proporcionarla.

La necesidad de escaparatismo, presenta una plaza pública y publicable permanente, sensible a la exposición de las vivencias y opiniones de uno. Según un estudio de la Academia Nacional de las Ciencias de Estados Unidos sobre Facebook (web), los usuarios expuestos a contenidos positivos generan a su vez más contenidos de esta índole, y viceversa. Los autores de la investigación sugieren que esta observación pone en entredicho “las teorías que sugieren que ver post positivos de los amigos en Facebook puede, de alguna forma, provocar una influencia negativa, por ejemplo, en relación a la comparación social. ”El estudio no concluye de forma científica, pero sí sugiere, que el ágora premia las emociones positivas con “Me gusta” y retuits y castiga las negativas con silencio y unfollows.

El encuentro entre el universo selfie y las redes sociales en general, con FB e Instagram en particular dibujan una excitante espiral. Que bien puede trazar su elipsis virtuosa, donde potencia la imagen positiva de cada uno o de cada grupo. O bien, su trazado perverso, centrado en la voraz autocomplacencia.

Una vez más los territorios actuales son caminos de incertidumbre. Los “likes y followers” son una inyección de autoestima, una caricia social, una sonrisa que a todos complace y satisface, una oportunidad para construir también la identidad digital. A su vez, la irrupción de estos autorretratos asoman como punta de iceberg, en aguas turbulentas, donde la navegación deriva en naufragio, sin norte, ni dirección.

Muestra Manovich, que Instagrames el medio perfecto de la “sociedad de la estética.” La producción y presentación de bellas imágenes, experiencias, estilos y diseños de interacción del usuario es fundamental para su funcionamiento económico y social. Valores estéticos, diseñadores espaciales, diseñadores de experiencia de usuario, arquitectos, fotógrafos, modelos, estilistas y otros profesionales del diseño y de los medios de comunicación, así como las personas que son expertos en el uso de Instagram, otras redes sociales y plataformas de blogs y medios de edición, creación y herramientas de análisis.

Hace diez años abrimos este blog “Habitaciones de Cristal“. Su nombre intenta recoger ese rincón que sintetiza lo público y lo privado, lo exterior y lo interior, el centro y la periferia. Un espacio que expresa la inquietud del que mira, y la ignorancia o el deseo de ser mirado. Unas habitaciones que no están construidas con cemento y hormigón, sino con textura humana, incierta, frágil y en constante cambio.

José Antonio Gabelas & Carmen Marta

gabelas

Profesor de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Zaragoza. Investigador en Social Media y Comunicación.

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