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los jóvenes son narración

 

Hace unos días me invitó el programa Cine y Salud a sus Jornadas 2012 en las que celebran diez años consecutivos en la promoción de la salud integral de los jóvenes y adolescentes, desde la creación y producción de narraciones audiovisuales y digitales. Son ya más de 300 cortos realizados por los propios alumnos.

Moderé la semana pasada una mesa redonda en la que los protagonistas eran varios jóvenes que habían participado en la creación y producción de cortometrajes . Este programa es una iniciativa que abarca a más del ochenta por ciento de los centros de secundaria de Aragón, y a parte de los centros de primaria. Desde que comenzó su andadura, en el 2001 hasta ahora, de modo interrumpido, se ha organizado un festival en que se han premiado los mejores cortos y spots realizados por los alumnos.

No me centraré en los resultados del programa que son excelentes para los propios alumnos, centros, profesores y agentes socioculturales y sanitarios que intervienen, sino en el proceso.

Cuando en el año 2007 me planteó el coordinador del programa Carlos Gurpegui, hacer la tesis doctoral del proyecto, no lo dudé. Cinco años después, y a través de esta mesa redonda, revivo muchos momentos, utopías, experiencias que me abarcan en el conocimiento y sus emociones, y en mis múltiples vinculaciones sociales y afectivas con los propios alumnos, profes y agentes que intervienen.

Se trata de un proyecto educomunicativo que contempla la filosofía de las HyV en el que  la promoción de la salud  integra las tres dimensiones del ser humano (congnitiva, emocional y social) y los tres escenarios de acción (individual, social y entorno).

La creación de cortometrajes o spots se convierten en este programa, en una potente metáfora, donde el cine es herramienta, expresión y vivencia de un proceso en el que cada participante (no hablamos de espectadores, ni mirones, ni alumnos ausentes) se siente parte integrante de la historia; y en la que un grupo de jóvenes emprende un proyecto que les permite crecer en la resolución de conflictos, la empatía y la comunicación asertiva, la potenciación de las relaciones interpersonales, la difícil toma de decisiones y solución de los conflictos, el pensamiento crítico y creativo, además del control y expresión de las emociones . Este conjunto de habilidades para la vida aderezan cada uno de los momentos del proceso, desde la creación del guión (algunas veces con verdadera aversión a la escritura), el rodaje y la puesta en escena, grabación, montaje y postproducción.

El festival social y emocional que se produce en cada grupo, en cada clase, y en cada centro es brutalmente satisfactorio para sus participantes, muchos de ellos con dificultades de aprendizaje y absentismo escolar, pero autores, creadores y protagonistas de su propia historia que reciben el aplauso de todos sus compañeros. Esto lo pueden entender muy bien los profes que han acompañado a estos alumnos en todo su proceso, y  que  incluso ha permitido que algunos centros hayan creado su propia productora.

Desde el artículo Las TIC en el retrovisor, hasta los últimos post ofrecidos en este blog: Por qué las TRIC y no las TIC, el factor R de las TRIC, la humanización de la tecnología, y la última conferencia impartida en Lleida a coordinadores TIC, hemos desarrollado un nuevo modelo educativo y comunicativo que pretende una revisión de lo que ha sido los últimos veinte años en la aplicación de las TIC al aula, o programas como la Escuela 2.0. Un nuevo modelo que requiere otro tipo de mediación y que también exige otro tipo de competencias comunicativas.

En las últimas investigaciones que están y estamos realizando, véase el grupo CONINCOM, detectamos que el ocio digital es un valioso escenario para el aprendizaje informal , que sigue unas pautas, unas narrativas, un entorno radicalmente diferente a los espacios formales de educación. Consideramos que estos aprendizajes informales, invisibles, ubicuos, permanentes y caóticos son el nicho vital donde crecen nuestros alumnos, que nos miran desde el retrovisor de su coche.

En el último congreso de Educación Mediática celebrado en Segovia, presentamos“Una  discusión sobre ocio digital y aprendizaje: algunos mitos y una paradoja sobre las redes sociales y los videojuegos”. Además de describir algunos mitos en torno a estos temas, recogemos las propuestas de Jenkins en su  cultura participativa. Según este autor (2008), las principales características de la cultura participativa son (1) las relativas pocas barreras hacia la expresión, (2) la potenciación del apoyo a la creación y el intercambio, (3) la promoción de un tipo informal de afiliación donde los que tienen más experiencia comparten sus conocimientos con los que se inician, (4)
la conciencia de los miembros de que sus contribuciones valen la pena, y (5) el sentimiento de cierta conexión social con los otros. Es decir, una adaptación de las HyV a las prácticas culturales digitales.

Las miradas fascinadas que dirigimos a las tecnologías son miradas en conflicto. Es cierto que el joven es vulnerable, que experimenta procesos de adaptación y desadaptación, que siente la presión del entorno. No entendemos el conflicto como algo necesariamente negativo, sino como algo necesario, como una oportunidad para crecer. El adolescente vive dentro del conflicto. En la tendencia contradictoria entre el interior, que les pide salir, explorar, descubrir su identidad, probar, acariciar los riesgos; y el exterior, que establece límites, normas y obligaciones. En una molesta y complicada crisis de identidad, ejercitan la lucha diaria consigo mismos, con los demás y con el entorno, buscando descubrir y apropiarse de su personalidad.

El factor R que vertebra y da sentido a las TIC no sólo recoge el componente sináptico y relacional del conocimiento, las emociones y las redes sociales, también incorpora la figura del mediadoR-comunicadoR. Una mediación que es educativa en la medida en que es comunicativa.

Programas como Cine y Salud o Festival de Rock de Lleida, recogen la esencia de estos procesos de aprendizaje, que someten a una severa revisión sobre lo que estamos haciendo con las TIC y lo que dejamos de hacer. El factoR de las TRIC, no está fuera de las TIC, está en medio, porque debería ser al motor de un cambio en el enfoque, modelo y pautado de estrategias metodológicas en el aula.

gabelas

Profesor de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Zaragoza. Investigador en Social Media y Comunicación.

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