0

la parodia como creación

Esta semana  hemos debatido con padres y madres sobre lo que ocurre en sus casas con sus hijos y con las diferentes pantallas,  en el programa  formativo que todos los años organiza FAPAR. También hemos asistido al octavo curso que ha organizado Pantallas Sanas. Dos iniciativas muy vinculadas al ámbito de la comunicación, salud y educación.

En una de las intervenciones, Javier Gállego,  utilizó un vídeo que también hemos empleado en este espacio para describir la parodia en las producciones digitales hechas por los jóvenes. Enseguida recordé muchas otras piezas, situaciones, diálogos, en los que los menores son capaces de convertir su consumo en una interacción crítica, creativa y saludable. Prueba de lo dicho lo tenéis escrito y desarrollado en el estudio que presentamos el año pasado.

La parodia es un “cóctel educomunicativo” de primer orden. Permite el análisis crítico de cualquier objeto, situación o individuo. Garantiza la creación, interacción, el diálogo, las risas. Desarrolla un conjunto de destrezas psicosociales como la autoestima, asertividad, resolución de conflictos…Convierte el humor en sentido y salud para el día a día.

Las prácticas digitales culturales de los adolescentes y jóvenes no sólo recrean la producción digital que hay en el mercado, también interiorizan y empoderan valores, generan nuevos escenarios sociales de empatía y colaboración, suscitan alternativas a los parámetros sociales y culturales que les rodean, y proponen modelos abiertos de construcción saludable. El entorno personal, relacional y ambiental nace y crece con estas producciones, en las que la parodia es más que una risa. 

A lo largo de esta última década, el programa Cine y Salud, dispone de muchos y valiosos ejemplos.

gabelas

Profesor de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Zaragoza. Investigador en Social Media y Comunicación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *