>¿DÓNDE ESTÁN LOS PAPÁS Y MAMAS?


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Este jueves tuve la suerte de encontrarme con cerca de ochenta padres y madres y diez profesores, del Instituto Manuel Montsuar de Lleida. Me invitaron a provocar una dinámica de trabajo, análisis y reflexión sobre las prácticas familiares en torno a las pantallas, y en concreto la tele, las redes sociales y los videojuegos. La invitación tenía una pinta estupenda por dos motivos: primero, porque disponía de la cobertura institucional del Ministerio de Cultura a través de la Dirección General del Libro. Lo que significa tender un puente entre dos universos tradicionalmente enfrentados: la cultura impresa y la cultura digital. Y segundo, este instituto despliega un enorme potencial de trabajo alrededor de los medios de comunicación, con la implantación de la escuela 2.0, que contiene un enfoque horizontal y comunicativo. Resultado de este planteamiento son los diferentes espacios generados con los alumnos como una materia optativa en primero de ESO sobre redacción periodística; otro sobre publicidad en segundo, un módulo de radio en tercero y presentaciones de las producciones realizadas por los alumnos y alumnas en el proyecto de cuarto de ESO (web y radio); así como optativas de bachillerato como audiovisuales y revista escolar.
Arrancamos de la situación de las familias que allí estaban reunidas, para ir desmontando diferentes mitos y tópicos alrededor de las pantallas. Reflexionamos sobre lo que significa para la convivencia familiar que nuestro hogar se haya convertido en un conjunto de rincones de interacción. Y de las posibilidades formativas que albergan las redes sociales y los videojuegos. Pero la pregunta que latía en la sala era ¿somos los papás y mamás importantes en este escenario multiconectado y mutipantallas? Ver la tele, jugar y navegar con los hijos significa conocer sus gustos, preferencias, tendencias, significa tener la oportunidad de educarles desde sus intereses. No hacerlo es perder muchas oportunidades para conocerlos, convivir, intervenir. El enorme campo de las mediaciones es una responsabilidad que como padres y madres debemos afrontar. ¿Dónde estamos nosotros cuando las miradas (que no sólo ven, que también dialogan, interactuan juegan) de nuestros hijos están en las pantallas?
Las redes sociales nos ocuparon un buen rato. Desde padres y madres que pedían cómo entrar en una red social, hasta otros que expresaban como les iba en alguna de ellas, pasando por los que se sorprendían de que así como los adultos separamos lo presencial y lo virtual, lo analógico y lo digital, sus hijos sólo ven una dimensión, la realidad.
Se ha presentado este enero el estudio Menores y redes sociales. Realizado en España, entre 13000 niños y adolescentes de entre 6 y 18 años de 78 centros educativos. En este informe se establece el perfil de uso de los menores en estas redes (no usuario, usuario y usuario avanzado)en su acceso a la tecnología, su conocimiento, sus relaciones familiares o los riesgos y oportunidades que les plantean. Algunos datos, que corroboran algunas cosas de las que comentamos, son:
Que más del 70% de los menores internautas son usuarios habituales de estas redes.
Que lo menores que utilizan las redes son más críticos y más conscientes de las oportunidades y también de los riesgos.
Que el 80 de los usuarios avanzados en redes sociales expresan que Internet es útil, ahorra tiempo y facilita la comunicación. Disponéis del estudio completo.
El multiacceso intensifica la sociabilidad. Esta interconexión potencia la vida social digital que se concreta en prácticas como compartir músicas y contenidos lúdicos (intercambio de fotos, juegos, cotilleos…) Algo que preocupa a los padres y madres es si sus hijos, usuarios de las redes sociales son más proclives al aislamiento y la pérdida del contacto físico con sus iguales, con la naturaleza, con el ocio tradicional. Pues aquí nos encontramos con otro mito. El estudio confirma que este prejuicio no está claro, y describe una interesante paradoja: “aunque es verdad que a mayor uso de las redes sociales, más uso en solitario de las diversas pantallas. También es cierto que la intensificación de las redes sociales, se relaciona, viene acompañado o es expresión de las redes sociales “reales” -digamos presenciales- con su entorno cercano de amigos y conocidos.” O sea, están en las redes sociales y juegan, navegan y dialogan con sus amigos.
José Antonio Gabelas Barroso

Coordinador, fundador e ideólogo de la plataforma TRICLab. Socio fundador del GICID. Profesor de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Zaragoza. Doctor en Ciencias de la Información. Director de la colección Comunicación y Medios (1998-2006). Editor desde 2007 del blog “Habitaciones de Cristal”.

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6 comentarios

  • Otto
    9 Abril, 2014 at 3:17

    Es importante la interacción con los hijos para así adquirir conocimiento y comprensión de ellos, pero el problema es la excusa del tiempo de parte de los padres más que las madres. Lo importante del documento conferencia es que apunta a una nueva y buena motivación para papás y mamás comprendan que la comunicación con los hijos no tiene edad y que ella es permanente.
    Excelente trabajo

    • José Antonio Gabelas Barroso
      gabelas
      17 Abril, 2014 at 17:55

      Gracias Otto por tus comentarios, y disculpa la tardanza en la respuesta. La comunicación siempre será la clave de la educación de nuestros hijos. Si estamos dispuestos a observar y escuchar, nuestra intervención será más eficaz.

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